Capítulo 1
Todo cuanto puedes esperar es no llegar al final y darte cuenta que todo estuvo mal desde el principio, por eso siempre ten a la mano un plan b en caso de que no te guste el que ya estas usando.
Cubierta de plumas, esto ni siquiera podía considerarse una broma, era una estupidez, como podías cubrir de plumas a alguien luego de prácticamente arrojarle pintura amarilla y creer que era divertido. Ahora me encontraba frente a la cafetería y todos los presentes, casi alrededor de doscientos estudiantes me miraban enfocando sus teléfonos y capturando la mejor toma, o grabando ansiosos el experimento de póngale las plumas a los pollos para luego subirlos a Youtube.
Yo era la chica del campus menos interesada en atraer la atención sobre si misma, mi vida giraba en estudiar, participar de los debates, trabajar en la biblioteca y subsistir. Mi pequeño grupo de amigas, vale decir Stacey y Valerie convertían mi tiempo libre en insidiosos intentos de socialización, pero aun así mi problema de timidez con los chicos no era resuelto, esto no era un obstáculo a la hora de socializar en clases o en el trabajo, el problema recaía afuera cuando tenía que convivir con ellos, cuando te los encontraba en los descansos, cuando el rol de la alumna ejemplar no podía ser representado.
- ¡Hey chiken little¡ - Grito alguien, no pude ver quien ya que mis lentes estaban con pintura amarilla chorreando por mi nariz.
- Mas bien parece el patito feo - esta vez fue Kristy, capitana de las porristas.
- Parece que se nos olvido quitar el timbre - dio Kyle el quaterback del equipo de fútbol, mientras se palmaba con las manos en alto con Stone.
- Son tan inmaduros.... - Valerie señalo a la mesa de los deportistas mientras con trata de ayudarla a limpiar sus lentes.
- Que idiotas, de veras pueden llegar a ser geniales en el campo de juego, pero unos completos estúpidos fuera de el.
Podía sentir los latidos de mi corazón y mi mente en blanco, el pitido de mis oídos me decía que estaba por tener una ataque de pánico, pero eso no me sucedía hace mucho tiempo, pude ver como Stone se levanto de su asiento y caminaba hasta donde me encontraba.
- Realmente te viene ese color chiken little... - dijo sonriendo arrogantemente mientras me retiraba una pluma de la nariz - nunca pensé que te gustara tanto disfrazarte - pude sentir su mirada de burla mientras mis ojos se desviaban hacia el suelo, y en mi cerebro resurgía el sonido atronador de mi corazón que se perdía con los gritos ¡Chiken little! ¡Chiken little! ¡Chiken little!
- Eres un idiota Stone que paso tu mama te dejo caer de cabeza cuando era bebé.... - el chico la miro con una mueca de antipatía.
- Creo que fue estúpido... -dijo mientras la miraba - por no haber aprovechado de dejar un disfraz de Barney para ti - Stacey comenzó a ponerse roja, pero de la furia, sabia que estaba pasada de kilos, pero eso no significaba que alguien como ese idiota le tuviera que hacer eso a su amiga y encima arrepentirse por no haberla llenado de pintura también.
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